Pasó un tiempo desde mi primera tirada, la tirada del mago. Sabía que volvería al tarot, pero que solo volvería cuando mi curiosidad y mis ganas fueran por lo menos suficientes y comparables a las que tenia de saciar mi inquietud de saber quién era en ese entonces que tiré las cartas por primera vez.
Deseaba saber con más profundidad sobre esta metodología, no desde lo estético ni lo práctico, sino desde lo humano, dediqué los días en medio de la primera y la segunda tirada a tener más claridad sobre cómo había sido usado antes en su origen, su procedencia y como podía realmente volverse una experiencia personal para mí, leí a muchos autores que me dieron gran calma y enseñanza, accedí a nuevos conocimientos a través de internet, libros y profunda meditación, llegando a dudar sobre mi arrogancia al identificar que me llegaban, por momentos, más y mejores explicaciones a través de la meditación y la interiorización de lo que leía atentamente, que de la lectura de la obra misma.
Veía, sentía y ejecutaba el poder de la magia día día con la consciencia y la fe, de que existía y logre una confusión tal, que no sabía si yo era quien a través de la magia movía cosas, o si yo era eso que es movido por la magia. Aprendí que La Magia existe, y Yo soy.
Movido por el ímpetu de la verdadera curiosidad que erizaba cada bello de mi piel, cuando era testigo de todas las bellas imágenes que se me eran mostradas en mis meditaciones, al escuchar las músicas que era capaz de evocar* y los paisajes cuyo polvo y grandeza pude sentir, me derrumbe como ser, sin comprender más allá de que yo era el mago que hacía de mi realidad lo que es, así, esta vez, había logrado la curiosidad para preguntarme, con la brutalidad de la infancia, como es la magia, de donde viene y para qué sirve.
Tenía la certeza de que el método debía ser el mismo, invocar a mis plantas, en mi lugar, haciendo uso de los modos y metodos muy conocidos por mí, así, dispuse un tablero de acrílico para visualizar la tirada.
Pasos de la tirada:
1: Mezcla: Barajar, girar y revolver las cartas, sin ningún cuidado ni maña, más que la que asegure la mezcla correcta de todas ellas y sus orientaciones. Para esto tomé el mazo sin mirar las cartas, y baraje como si estuviera jugando un TCG, asegurándome de cortar el mazo al final con toda fluidez y sin dudar ni un segundo. Después, hice 8 pilas de cartas repartiendo el mazo carta por carta, 4 pilas fueron giradas y las otras 4 mantuvieron su orientación. Repetí 3 veces ambos procedimientos idénticamente para asegurar un buen trabajo, al terminar y sentirme seguro de que estaba bien mezclado di por terminado este paso.
2: Selección: arrastre el mazo dejando una estela de cartas boca abajo. Con la intención de poder pasar mis manos por encima de todas, buscado ver o sentir con el aura de mis manos cuales eran las cartas que eran para mi. En este paso, pude seleccionar rápidamente 2 cartas, en lo que vi difuminado el aura de mis manos anteriormente denso y concentrado como nebulosa, que se hizo tenue, y me demore unos 10 minutos en poder elegir una carta otra vez. El método de selección fue 2-2-2-1 como en mi primera lectura, tan pronto recupere la concentración, mis manos parecían pegajosas de lo densa que era la nube que las rodeaba, pude continuar así sacando las cartas faltantes.
Lectura:
1 regente
The Sun
Esta interpretación de la tirada fue increíblemente sencilla, por cuanto pude relacionar sin tener que meditar ni pensar las cartas con mi experiencia vital, más que la lectura, la sensación de claridad al intentar leerla me daba temor, al poder pecar por ignorancia dejándome llevar por las primeras impresiones. Pero fue en ese trance, que se me fue dicho que precisamente esa era la magia, y que la mística no precisaba de escasos artilugios ni caros procesos, si no, de un Mago dispuesto a hacer Magia. Así, Hermes y Apollo aparecieron ante mí y me mostraron cosas, el mismo Hermes que ya me había aparecido en visiones, habiame dado luz y regalos en el pasado, llamaba esta vez a su hermano Apollo para que el también me asistiera, y Apollo, habiendo llegado y creyéndome yo incapaz de recibir más regalos y honores que sentirme en su presencia, vi como Apollo llamó a Atenea y los 3 me dieron cada uno un regalo que sentí llegar a mi corazón en diferentes lenguajes a través de una luz que se me acercaba, haciéndome sentir el frio de la sorpresa de lo que estaba viendo, y el calor de la calidad de las bendiciones que se me estaban siendo entregadas, sabiendo que no las había pedido, porque no sabía que existía tal reliquia, y sabiéndome menos que merecedor de sus presencias y sus traídos, me dispuse a continuar con la lectura, a profundizar y meditar en ella.
Recibí
De Hermes la capacidad de Divinacion y la Fe
De Apollo la Adivinación y la Visión para las artes y la ciencia
De Atenea la Egida y la Alquimia
Pasado: Las 2 cartas que representaban el pasado eran ambas de pentagramas, en una se me presentaba a mí y en la otra a mi situación de infante, con lo que recién había adquirido, pude regresar a muchos recuerdos de mi infancia, que se resumirían en esas 2 cartas, siempre fui un Mago andando en gran Caballo (mi Magia), siempre tuve una moneda que más que una riqueza material, era parte de mí y volvería a mi pues me pertenecía desde siempre. En contraposición a la situación de príncipe, heredero y caballero, mi situación no es la mejor, y como en la carta, ando herido y con hambre por fuera de edificios en donde se guardan y acumulan las monedas, conozco el frio del clima y de la indiferencia, y no camino con la misma gracia por mis propios medios, que cuando lo hago sobre mi caballo. Correspondiendo esto con mi identidad de infancia, como no la había visto antes, y como no la había podido sentir tampoco hasta este momento, ahí pude evidenciar el reflejo de los regalos, al ver como entre los 3 que me asistían, quitaban de mis ojos infinitas vendas que caían ante mi como mis lagrimas al haber revivido no solo mi infancia, sino también la infancia de la humanidad que, muy capaz de generar riqueza, prefiere mendigar y morir de frio, antes que tomar lo que la misma humanidad encerró en los edificios que también le pertenecen.

Presente: Cuando me di cuenta de que las 2 cartas de mi presente eran invertidas, y estaba entre ellas la mismísima Emperatriz y las copas dejaban caer las más dulces y ricas posesiones, sentí como mis 3 acompañantes esbozaban una leve sonrisa, burlándose por dentro me invitaban al cambio, a través de este reclamo, que ya me había mostrado montado en un Caballo, y pordiosero en las calles, venían con claridad a enseñarme en cada momento, como todo estuvo siempre dispuesto en la experiencia, y como yo, por miedos, temores e ignorancia, permitía que aquello que podía permanecer en mi a través del amor, la amistad y el bien, se derramara y se perdiera en el tiempo, por no decir cuándo y cuanto pude haber dicho, por no moverme cuando tuve miedo, y por no reconocer, que siempre han estado ahí para mí, quien las ha dejado regar, todas las riquezas.

Futuro: Al ver 2 grandes arcanos en la tirada del futuro, en sentidos contrarios el uno del otro, agradecí la seguridad de haber mezclado bien, y confundía en este momento, las probabilidades de sacar grandes arcanos en las tiradas, con que el mensaje que se estaba siéndome dicho era grande, y así, como cuando se burlaron aparentemente, los 3 asintieron conmigo mi pensamiento, que no les había manifestado, entonces me sentí comprendido, quienes habían puesto la Rueda de la fortuna y el As de copas invertido en frente de mí me conocen bien, el molino de la rueda me mostraba infinitos disparates futuros, pude verme haciendo de todo en el futuro, como lo hice en el pasado, morí triturado por la rueda en la visión, y no era una visión dolorosa, sino, apenas natural, todo tiene un orden y un sentido, y el sentido de mi vida y mi magia se estaba haciendo cada vez más claro, terroríficamente claro para mí, quien en el as de copas encontraba una invitación embriagante, si en el presente tengo 7 copas que derraman variedad de riquezas, el futuro y sus maneras me prometen de una gran copa, que también he de derramar, no como perdida, sino como liturgia de vida, para que broten de la tierra que me hizo brotar, nuevas cosas, nutridas no de los 7 licores que a bien hoy se me riegan, si no de una única copa y un único gran licor. Ese derramamiento que vi sigue una lógica y un orden impuesto por una rueda de fortuna, que como un reloj o como un sistema solar, trabaja con precisión. Desde entonces tengo fe, que regaré la tierra con esa copa, porque así de precisos son los movimientos de los astros desde el principio.
En este momento de la lectura, sentía que ya lo había leído todo, que no habría carta que pudiera ser más exacta que las cartas que ya lo habían sido, no sabía que podía esperar y no miento si digo que pensé que ya habiendo tenido tantos arcanos en esta lectura, que no podía ser un arcano también el regente, si no que, mi fe seria puesta a prueba al sacar alguna carta que no me fuera tan clara, que no me brindara tantos elementos, algo que pudiera ver opacada esta lectura, una mala carta o un pensamiento intrusivo que me sacara del éxtasis en el que estaba envuelto, interiorice lo que ya se había tirado, y al disponerme a voltear la carta regente de esta lectura para poder declararla como el éxito que ya la sentía y continuar con mi vida, ahí en ese momento, Hermes, Apollo y Atenea se unieron conmigo en forma de luz y esa sensación de sentirme impuro ante la belleza de la vida, insuficiente ante la sabiduría de los planetas y desdeñable en comparación a mis semejantes, desapareció. Se llenaron mis ojos de luz y todo en la habitación era dulce, luces de colores cálidos adornaban sencillas paredes, el aire lo cubría todo con su ligereza, y no había mal ni cosa neutral que pudiera restarles o disminuirles poder, estaba respirando el cielo, o nadando en un mar de gasolina, pensé.
Curado de las impurezas que me he señalado, y despojado de las vendas que me han cobrado en los ojos toda la vida, me sentía por primera vez en mi vida desnudo con ropa de esta manera, estaba listo para aguantar cualquier cosa por lo que ya había sido la lectura hasta ahí, por toda la luz que tenía en mi frente y en mis ojos, que cegándome no me dejaba ver, pero que me mostraba todo, estaba agradecido y mi mano fue movida, por los 3, por la luz, y vi el sol regente.

Y ahí estaba, el Yo diminuto y desnudo como me sentía, sobre mi gran Caballo, en un fondo de girasoles, recargándome del sol y la luz como un bebé, supe, que de allí y solo de allí es de donde provengo junto con mi Magia, somos ella y yo de donde provienen todas las cosas que conozco, toda vida con la que comparto y con la que compartiré y por la cual y con la cual, lograremos beber hasta derramar, el más fino licor de la vida, de la más cara copa, como dicen los astros, pues más han visto y más saben que quienes fugazmente habitamos entre la luz que perdemos de vista por perseguir monedas.
Di por terminada la lectura y sentí mi garganta suelta, libre de tensiones, y además de mi garganta, todo mi Yo había sido transformado, o más bien revelado, por cuanto intento resumir acá esta mi experiencia, que difícilmente me cabe en las palabras. Dejé el tablero a la vista en un lugar especial en la casa, y este me siguió hablando, hasta que sentí que la claridad era suficiente y pude guardarlo de nuevo.
Hasta el día de hoy en que escribo este relato, he hecho uso de los regalos de los 3 en diferentes ocasiones desde que los recibí sin errar en ningún momento. Su luz me sigue iluminando en cuanto viro mis ojos hacia ella, en cuanto solicite su siempre presta bendición, brotaran de la tierra flores y frutos que mi paladar y mis ojos no conocen aun sino por medio de la fantasía y de los sueños.
El verdadero gran caballero que aprende del camino es aquel que al final monta el caballo como un niño desnudo. La única y verdadera moneda es la vida, es el sol, y el sol, se derrama a si mismo porque para eso fue hecho y porque sus rayos lo permiten todo, como lo han permitido hasta hoy.